Pronunciamiento de la Juventud Comunista de México respecto al ataque porril contra estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México

Desde la Juventud Comunista de México condenamos de manera enérgica el ataque realizado en contra de compañeros y compañeras estudiantes del CCH Azcapotzalco y estudiantes de distintos centros y carreras que acompañaban la movilización que se llevaba a cabo en Ciudad Universitaria la tarde del 3 de Septiembre cuando las agresiones comenzaron. Esta acción perpetrada por grupos porriles da constancia de la complicidad y el consentimiento que las autoridades universitarias tienen con las respuestas violentas ante las demandas del estudiantado organizado. Los grupos de choque, paramilitares o porriles han sido la firma de la represión estatal y paraestatal en contra de estudiantes, obreros, mujeres, campesinos o comunidades indígenas que se organizan y luchan por mejoras sociales y por sus derechos en todo el país.

Hoy, al igual que hace cincuenta años, surgen grupos que mediante la violencia buscan acallar y detener los procesos estudiantiles y populares que desde abajo se tejen y caminan, hoy vuelven a atentar contra la dignidad de los hijos de la clase trabajadora; sin embargo, confiamos en que la organización autónoma y rebelde podrá sortear este y otros intentos de sabotaje que se puedan presentar por porros o comités estudiantiles que optan por perpetuar el autoritarismo en las universidades. Enviamos nuestro combativo reconocimiento a las y los estudiantes que con la dignidad por bandera han emprendido una lucha histórica que juega un papel fundamental para el futuro universitario y que fueron reprimidos por estas fuerzas reaccionarias caracterizadas por su falta de humanidad. Les decimos que no se encuentran solos ni solas en esta lucha, y que su fuerza y combatividad nos da la certeza de que el mañana será mejor si continuamos forjándolo desde abajo con lucha, organización y dignidad.

¡Fuera porros de la universidad! ¡Viva la organización estudiantil autónoma e independiente! ¡Sólo en el socialismo otro mundo es posible!