La ola Verde llega a Aguascalientes

ola verdeEl día de ayer en el estado de Aguascalientes, sucedió algo que nos puso en la mira a nivel nacional y que llama la atención por el contexto en el que vivimos, donde aún a pesar de la supuesta laicidad del Estado, la iglesia continúa teniendo influencia en asuntos políticos, respondiendo a intereses de clase.
Eran poco menos de las 8 a.m. cuando diversas colectivas feministas, activistas independientes y algunos compañeros pertenecientes a otras organizaciones, nos vimos reunidos a las puertas del Congreso del Estado para solicitar el rechazo a una iniciativa planteada desde un fraude intelectual y generada para así seguir coartando el derecho de las mujeres para poder decidir sobre su cuerpo y proyectos de vida, especialmente el de las mujeres proletarias, quienes mueren en la clandestinidad al no poder acceder a una atención hospitalaria digna y adecuada.
La ya mencionada iniciativa pretendía considerar la niñez, como la etapa de un ser humano que comenzaba “desde el momento de la fecundación (sic) y hasta los 8 años”, que desde luego dejaba en papel de criminales a todas aquellas mujeres que decidían interrumpir su embarazo, violando incluso, acuerdos internacionales.
Quizás a la clase pequeño burguesa que lidera los intentos por que eso último suceda, no le sea conveniente la reivindicación de este derecho por y para las mujeres a quienes domina, pues una mujer informada, que conoce sus derechos y lucha por recuperarlos, difícilmente se va a someter a otros tipos de explotación.


Con el rechazo de esta iniciativa, el aborto seguirá siendo un derecho en casos de violación, cuando existan malformaciones congénitas incompatibles con una vida digna o se encuentre en riesgo la vida de la madre.
A pesar de las presiones que el Frente Nacional por la Familia, para que se votara a favor de esta modificación a la legislación, se rechazo debido a que no contó con los 18 votos requeridos para su aprobación, siendo 17 diputados quienes votaron a favor, 5 en contra y 5 abstenciones.
Se sintió entonces en el ambiente, el disfrute de la victoria: de saber que en la unión, el miedo desaparece y nos hacemos escuchar. Es el primer paso para poder demandar, no la legalización del aborto, sino la despenalización del mismo: No queremos que todas aborten. Es más, la idea del aborto nunca es cómoda ni linda. Pero tampoco nos gusta la idea de que existan mujeres y mayormente en nuestro estado en donde ocupamos tercer lugar en el país, en embarazos en adolescentes, que no desean ser madres y estén obligadas a serlo. Lo anterior va de la mano con exigir una educación sexual eficiente y libre de prejuicios, así como métodos anticonceptivos que se encuentren accesibles para toda la población.