¡Que nuestros hijos sean como el Che!

ernesto-che-guevara-580x420El 8 de octubre de 1967 el heroico combatiente Ernesto Guevara de la Serna mejor conocido como “el Che” cayó herido en combate en la sierra de Bolivia, al día siguiente fue asesinado por soldados bolivianos bajo la asesoría y órdenes de la CIA. Esta fecha es conmemorada en todo el mundo como el día del guerrillero heroico, una fecha que reivindicamos toda aquella persona que al igual que él, soñamos y luchamos por un mundo más igualitario donde las injusticias sean solo un mal recuerdo de la vieja sociedad.

Para nosotros, nosotras la Juventud Comunista de México el Che Guevara es la síntesis de lo que llamamos “el hombre nuevo” que se ha despojado de los vicios de una sociedad individualista, en la cual se ha acostumbrado a medir el valor de las personas que la componen en la cantidad de bienes materiales acumulados. El Comandante Che Guevara, es la confirmación de que las personas pueden desarrollar una visión colectiva que une a cada persona de un pueblo y cada pueblo con otro, una fuerza inquebrantable cimentada en la solidaridad entre los individuos que la integran, sin más interés que el interés más grande que existe, el desarrollo pleno de todos y todas.

Cuando se nos critica a los que decidimos luchar por un mundo mejor, con el falso argumento de que el hombre es malo por naturaleza y que esa premisa impide soñar con tan elevada meta, nosotros, nosotras la JCM evocamos al Comandante Guevara, y toda duda se disipa, no hay argumento válido para denostar al representante de la superación de la podredumbre social en que el capitalismo nos tiene, y nos alzamos sobre los escombros de dichos argumentos.

El Che Guevara es el hombre que ha ganado más batallas después de muerto, y eso confirma que el comandante ha burlado a la muerte, que fallaron una y mil veces sus perseguidores imperialistas creyendo estúpidamente que le podían capturar, para ese entonces el Che ya había trascendido su existencia material para ser lo qué es hora, una bandera que ondea con el viento de la esperanza de los pueblos oprimidos; una certeza de que el ser humano puede romper los cercos mentales que la ideología egoísta del capitalismo nos impone con su propaganda; y a riesgo de que nos acusen de románticos, El Che es el amor que nos impulsa siempre a combatir, como él nos lo dijo, sintiendo como propias cualquier injusticia que se le haga a cualquier persona en cualquier parte del mundo.

Sí, que nuestros hijos sean como El Che, que nazcan cientos y miles de Che Guevaras en todo el mundo, así garantizaremos el triunfo de la vida sobre la muerte.

¡Hasta siempre Comandante!

*Por Víctor Alfonso Sánchez Chávez / Miembro del Comité Nacional