< >

Editorial

En estos días lo que más escuchamos en los medios de comunicación masiva al servicio del capitalismo internacional es sobre la pandemia en la que estamos viviendo debido al virus SARS-CoV-2 o mejor conocido como coronavirus; en la cual se supone que todas y todos en los distintos rincones del planeta deberíamos de estar en cuarentena incluyendo a nuestro país, México, poniendo en pausa todas las actividades que teníamos antes de dicha pandemia, pero lo que no está en pausa es la rueda de la historia.


Ahora mismo hay un ente que tampoco se detiene: el capitalismo voraz y atroz, que sigue devastando la vida de las personas, al obligarlas a tener que desacatar la cuarentena, no por gusto, sino por necesidad. Y una vez incumplida, el Estado ejerce el uso desmedido de la fuerza, se imponen y terminan matando a trabajadores, corta el número de transporte público, encarece productos de la canasta básica, especula económicamente los artículos de primera necesidad y ahora con el gel antibacterial, cubre bocas y productos de desinfección, con la intención de continuar enriqueciéndose.

Este sistema de muerte que no se detiene, que sigue despojando a comunidades enteras de los recursos naturales, que continua destruyendo al medio ambiente, que continua reprimiendo a las y los trabajadores, este sistema que se dice que ya murió pero que sigue más vivo que nunca. Este sistema que podría parecer que por el  hecho de entrar en una crisis como siempre lo hace, en este caso por la pandemia, va a colapsar por sí mismo, pero esto no va pasar, hay que entender que este sistema no va caer por decreto o por palabras.

Como Juventud Comunista de México entendemos esto y sabemos que así como el capitalismo nunca se detiene a descansar, nosotras y nosotros tampoco, continuamos con nuestros esfuerzos de organización, ahora con esta nueva normalidad y hacemos el llamamiento a todas y todos los que estén cansados de este sistema a construir un nuevo mundo y que solo nosotras y nosotros, estudiantes, trabajadores del campo y la ciudad, campesinos de la costa y de la sierra, solo nosotras y nosotros organizándonos, seremos capaces de construir este nuevo mundo y:

¡Sólo en el socialismo otro  mundo es posible!

Medio ambiente

Nuestra lucha es por el futuro… Nuestra lucha es por la Naturaleza.


“Sin embargo, no nos dejemos llevar del entusiasmo ante nuestras victorias sobre la naturaleza. Después de cada una de estas victorias, la naturaleza toma su venganza.”

Federico Engels

La destrucción sistemática del medio ambiente es una situación que se ha discutido desde hace ya varios siglos, el explorador Alexander Van Humboldt, narraba ya hace más de 200 años los problemas del medio ambiente en las colonias españolas:

“Cuando los bosques se destruyen, como lo han hecho los cultivadores europeos en toda América, con una precipitación imprudente, los manantiales se secan por completo o se vuelven menos abundantes. Los lechos de los ríos, que permanecen secos durante parte del año, se convierten en torrentes cada vez que caen fuertes lluvias en las cumbres. La hierba y el musgo desaparecen de las laderas de las montañas con la maleza, y entonces el agua de lluvia ya no encuentra ningún obstáculo en su camino: y en vez de aumentar poco a poco el nivel de los ríos mediante filtraciones graduales, durante las lluvias abundantes forma surcos en las laderas, arrastra la tierra suelta y forma esas inundaciones repentinas que destruyen el país”.

Alexander Van Humboldt

Claramente, la destrucción del medio ambiente fue acelerada por los conquistadores europeos que necesitaban la destrucción de selvas, bosques, ríos, praderas y cuanto hiciera falta para abastecer a los imperios europeos y al resto de las colonias. También es cierto que los españoles, ingleses, franceses y demás naciones europeas que llegaron a nuestro continente, trajeron progreso, que modificó la vida cotidiana de las personas nativas; pero es tiempo de hablar del despojo de las tierras a los pueblos originarios, el asesinato masivo de los habitantes de las mismas y la destrucción de decenas de sus culturas. Y que el desojo y la destrucción han continuado por 500 años.


Desde la llegada de los peninsulares, y hasta ahora, se ha continuado la destrucción de la Naturaleza, y se han extinto incontables especies; la desertificación de la tierra es cada vez más evidente y apremiante; y se tienen que deforestar nuevas zonas verdes para poder seguir cultivando y llevar el progreso; zonas que pertenecen a los pueblos originarios y a campesinos que se las han ganado por tantos años de lucha: como el pueblo Yaqui, que desde el porfiriato, ya sufría ataques por el arrebato de sus tierras, que dio paso a su casi exterminio como pueblo; más recientemente, las personas Wixrarika, que siguen sufriendo las embestidas del Estado para despojarlos de sus centros ceremoniales y rutas de peregrinación en beneficio de la minería súperextractivista.

Y los pueblos Tzoltziles, Tojonabales, Tzeltales, Choles, etc., que están en las montañas del sureste mexicano y que desde hace ya 26 años decidieron levantarse en armas, poniendo freno al Estado mexicano y grandes empresas, dando fin a una larga noche de despojo que duró 500 años. Y, si se quiere hablar de la resistencia y la dignidad de los pueblos, se tiene que mencionar al Congreso Nacional Indígena que desde 1996 se ha convertido en el referente de la lucha en contra del capitalismo para los pueblos originarios, organizaciones campesinas y organizaciones de las ciudades.


Todos los pueblos originarios y sus organizaciones, enfrentan distintas problemáticas: la contaminación y destrucción de sus ríos, como el río Metapanapa o el río Santiago; la construcción de hidroeléctricas en Veracruz y Nayarit, entre otras; la fragmentación de sus territorios con la construcción de gasoductos, con el principal objetivo de enriquecer a los poderosos de siempre (el pueblo Yaqui, la comunidad de Lagos de Moreno, Jalisco o las costas de Guerrero y Chiapas);

y los megaproyectos como el Tren Maya, el proyecto integral Morelos o el Corredor Transístmico que implican el despojo completo de la península de Yucatán, del istmo de Tehuantepec y las comunidades del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala. Estos pueblos y sus organizaciones han sido reprimidas por el Estado Mexicano y han puesto los muertos.

 Por todo lo anterior, nos sumarnos a la Jornada en Defensa del Territorio y reconocemos que los pueblos originarios y comunidades organizadas en el Congreso Nacional Indígena-Concejo Indígena de Gobierno son lxs defensorxs de la Naturaleza, y que, las agresiones en contra de ellxs, son agresiones hacia nosotrxs y al futuro que buscamos construir.

Nacional

El papel de la Juventud Comunista de México durante la pandemia.


La Pandemia mundial que ha producido el SARS-Cov2 ha dejado secuelas sociales que han golpeado a casi la mayoría de la población mundial, sin embargo siempre son las clases más bajas las que sin dudar han sentido de manera más enconada los estragos de esta pandemia.


Es cierto que ningún sistema social está preparado para enfrentar una epidemia cuyo agente causal es un virus tan infeccioso como el SARS-Cov2, sin embargo, en este periodo de contingencia sanitaria se ha demostrado que algunas naciones están combatiendo la pandemia de mejor manera que otras. ¿A qué se deberá este fenómeno? Bien, hay diversas variables a considerar para saber por qué unas naciones están saliendo mejor libradas que otras en este proceso. La primera de ellas tiene que ver con el sistema de salud nacional en relación con su población, el modelo económico que rige a la sociedad de esa nación es otra consideración y, por supuesto también el nivel de concientización política y social que tienen los integrantes de esa sociedad.

Hablando de la primera cuestión que es el sistema de salud, países como Cuba, Vietnam y República Popular Democrática de Corea, son las naciones a las que mejor les ha ido, su sistema de salud socialista le brinde atención médica gratuita a toda la población en general, pues son las naciones que tienen mayor número de médicos por cada mil habitantes, y aunque su infraestructura hospitalaria sea superada tecnológicamente por naciones imperialistas, no lo es en cuanto a la atención médica hacia su pueblo y el acceso de éste a tal derecho.


Con respecto a la segunda variable, el sistema económico que rige la vida social de la nación es indispensable para implementar medidas de contingencia encaminadas a la erradicación de los agentes causales de las epidemias, tal es el caso de Vietnam y Corea del norte, cuyo sistema socialista permitió implementar una cuarentena estricta en su nación, ya que los recursos necesarios para resguardarse en casa por largos periodos de tiempo, son garantizados por el Estado, lo que no es posible en naciones capitalistas.


La participación ciudadana es al igual que las otras dos variables de suma importancia, la concepción colectiva de los pueblos socialistas repercute en la práctica individual de cada ciudadano, pues este entiende sin medidas coercitivas gubernamentales que el compromiso individual es para la superación de todos y todas, como un solo pueblo. De tal manera que esta concepción colectiva permite la superación de las problemáticas de una manera más rápida y segura.

Desgraciadamente México está muy por debajo de lo ideal en estas tres variables, el sistema mixto de salud (público y particular simultáneamente) no sirve para garantizar la salud de cada uno de los ciudadanos mexicanos, por cuestiones de infraestructura y porque no existe el número de médicos adecuado en relación al número de habitantes de la república; el sistema económico capitalista en su modo neoliberal no sirve para garantizar los recursos necesarios para que las familias se puedan resguardar en su casa sin sentir los estragos de la pobreza hasta que sea seguro volver a salir, de tal manera que “quédate en casa” es una cuestión que solo puede acatar una pequeña parte de la población; en el otro aspecto que se refiere a la concientización política y social del pueblo mexicano, hay que decir que la corriente ideológica liberal que es el dominante en el mundo, ha permeado en el pensamiento del mexicano, desde muy chicos, en la educación básica se nos ha enseñado la competencia entre nosotros para destacar, lo cual, aunado con las otras dos variables hace imposible enfrentar la pandemia y salir como ya lo ha hecho Vietnam y la RPDC. Sin embargo este pensamiento liberal cuenta con algunos matices nacionales que vislumbran la posibilidad de que el pensamiento colectivo pueda llegar a ser el dominante en nuestra sociedad, si algo caracteriza a los mexicanos es la solidaridad entre nosotros cada que hay una catástrofe natural, el caso más reciente fue el terremoto del 19 de septiembre de 2017 y las inundaciones del norte de Nayarit en el mismo año.

Lamentablemente esta pandemia va para largo, siendo así, las contradicciones del sistema serán tan evidentes como nunca antes se habían visto, la crisis económica se disparará hasta niveles lastimosamente inalcanzados, los primeros despidos masivos ya se dieron al comienzo de la epidemia y el recorte de presupuesto en áreas indispensables como salud y educación, apuntan a una reducción de la planta de trabajadores en dichas áreas, lo que agrava la pobreza de las familias. No obstante esta triste realidad puede ser clave para desenmascarar este sistema de muerte, el pueblo de México podrá ver claramente el origen de su miseria.

Es importante señalar que la pandemia de COVID-19 solo es la aceleración de una crisis que ya se venía dando en el mundo desde mucho tiempo atrás y que ésta es inevitable. La cuestión es qué harán al respecto los afectados de esta crisis, la masa trabajadora que en estos tiempos se queda sin sustento y a donde puede encaminar su coraje para que éste sea productivo.


Los comunistas mexicanos nos encontramos ante una de las tareas más titánicas que se nos han presentado, si no es ahora en esta pandemia cuando la miseria capitalista será evidente entonces no lo será nunca, siempre habrá un chivo expiatorio que justifique su podredumbre. Es nuestro deber explicar a los mexicanos las razones objetivas de su pobreza, señalar al verdadero culpable y decir que solo en el socialismo otro mundo es posible.

Cultural

¿Por qué leer a Cortázar?

Por Daniel Medina Flores

del Colectivo La Comuna


Camaradas: por varios días tuve un dilema en cuanto a pensar la forma en que les hablaría del camarada comunista Julio Cortázar. Pensé en abordar el compromiso del autor, mencionar la importancia de transmitir ese pensamiento revolucionario a través de una obra, pero si Cortázar viviera creo que estaría más interesado que recordara el elemento que él ensayo durante sus cuentos y en novelas como Rayuela, el “lector cómplice”, porque esta idea está cercana al pensamiento no sólo de rebeldía sino revolucionario. Él decía, con mejores palabras que las mías, que el autor comprometido no es el que nos da todo en la mano, sino el que, a través de diversas formas, es capaz de invitarnos a dudar, no sólo de la realidad en la que vivimos sino de la forma en que percibimos y entendemos ese espacio, el camarada lo hace a través de algo tan sencillo, y al mismo tiempo complejo, como lo es el lenguaje. Cortázar nos quiere hacer dudar primero y luego actuar.

Por eso, a modo de broma en una entrevista mencionó: “yo no estoy comprometido, estoy casado”, cuando le cuestionaron sobre el compromiso de un autor. En su idea, el escritor no debía caer en la trampa de “bajar la puntería y escribir para la inmensa mayoría”, sino crear obras que aportaran al debate y discusión sobre las problemáticas de la sociedad, él constantemente ejemplificaba esto en Latinoamérica, pero no con miras cortas, más bien permitir la experimentación, la búsqueda de otras formas narrativas que crean en el lector un cuestionamiento y lo hagan reflexionar.

Ahora permítanme explicar esto a través de dos pequeños cuentos: “Casa tomada” y “Continuidad de los parques”. Las dos son historias aparentemente sencillas, y digo aparentemente porque con el camarada siempre hay algo más. El primero trata de una familia, un par de hermanos, que vive de sus rentas en Bueno Aires, rodeados de literatura francesa, mate y costura. Un día común ven afectado su modo de vida tranquilo cuando es tomada su casa, pero, ¿qué la toma? Nunca hay una descripción de lo que entra en el hogar de esos hermanos, simplemente se va adueñando del espacio y los expulsa poco a poco de las habitaciones. Pero no termina ahí, los hermanos se verán en el dilema de mantenerse o huir. Se podrían recurrir al tema paranormal, pero con Cortázar sería un nivel muy básico. No, el camarada nos ha dejado una duda, nos ha invitado a averiguar qué tomó la casa.

El segundo es un cuento de tan sólo dos cuartillas. Inicia con un hombre que regresa de un viaje y se sienta en su sillón favorito para terminar una novela sobre una pareja de amantes que confabulan para realizar un crimen y continuar con su amor. Hasta ahí todo parece sencillo; sin embargo, al terminar la lectura viene la reflexión, ¿el personaje simplemente leyó el final de esa obra o todo realmente estaba ocurriendo fuera de su conocimiento? ¿Es el a quien buscan asesinar? El genio de Cortázar es tal, que incluso nos hará dudar sobre lo que leímos y lo que aparentemente se entendió. Podría apostarles que lo releerán, porque no van a entender o no van a creer lo que leyeron.

Entonces, ¿qué es este lector cómplice? No se trata de una persona que sólo disfruta una lectura, y aquí cabe la aclaración de que esto se puede hacer sin problemas y está bien, pero va más allá. Él, como comunista convencido, busca que los lectores se adentren en las lecturas y pasen del mero goce, que se pregunten, que cuestionen, que entiendan y, a través de ese entendimiento, despierten del ensueño que el capital impone.

Al lector cómplice no le digieren una obra y le hacen explicarle lo que otra persona cree que significa. Dijo Cortázar, “siempre me parecerá que el lector es ese antagonista fraternal, ese hermano que no sé exactamente quién es, pero que está un poco luchando conmigo en el trabajo de creación”, no seamos el lector pasivo, no recibamos el mensaje y lo asimilemos sin dudar, no es lo que Cortázar quería.

Lean al camarada, gócenlo, disfrútenlo y analícenlo, porque el capitalismo podrá ganar miles, millones vendiendo su obra, pero su mensaje no va para ellos, sino para nosotros, Cortázar es uno de los nuestros, un digno compañero de la hoz y el martillo, está ahí, esperando en sus cuentos a que lo conozcan y comiencen a dudar.

Internacional

La colonización turística del planeta.


El turismo es el embajador predilecto del capitalismo.

Uno de los principales motores de la economía mundial es el turismo, que genera el 10.4% del PIB mundial y 1 de cada 11 empleos; el turismo es un sector con gran fortaleza también en México, con un crecimiento anual del 3%, se trata de un sector que crece sin importar las crisis del capitalismo, puesto que las crisis las resienten los pobres de este planeta y el turismo intercontinental lo realizan solo el 2% de la población (quizá menos porque se cuenta el número de viajes en total y no por individuo) y el nacional o continental solo 1 de cada 7 personas. El turismo capitalista de masas crece porque es un negocio de la clase acomodada para el disfrute, en la mayoría de los casos, de la clase misma acomodada.

La turistizacion atrae lo más grotesco del Estado anfitrión: desahucios masivos, precarización del trabajo, drogas, prostitución, el exterminio de la cultura y el despojo de tierras (el turismo es ante todo territorio). Las regiones turísticas son peores en calidad de vida que las regiones no turísticas porque en el sistema actual, por supuesto, los grandes beneficiarios son de las grandes compañías, las aerolíneas, las cadenas hoteles y los cruceros, que se llevan íntegramente dos terceras partes de las ganancias del sector. El negocio se hace en el territorio, la ganancia en el extranjero.

“Viajando ayudo a México” dice cínicamente BestDay en sus slogans.


Las ciudades sedes del turismo de masas se convierten en parques temáticos, en Disneyland de la cultura local, zonas turísticas que son las mismas pero con otro decorado, donde “rescatar” la cultura significa hacer shows para los visitantes, que bailen, que canten, que vuelen, que se vean auténticos nativos vendiendo sus artesanías en los mercados. Con esto los presidentes municipales de las ciudades “agraciadas” por el sector turístico dejan de dirigir una ciudad y se vuelven directores de empresas turísticas donde los empleados son sus habitantes.

Todos los trabajos se vuelcan hacia el turismo, a atender los grandes hoteles, los transportes, las tiendas. Los habitantes pierden su forma tradicional de ganarse la vida a cambio del “progreso” del turismo; los pescadores olvidan el carrete y caña y aprenden de trapeadores y escobas; las mujeres (84% de las empleadas en el sector) dejan su vida por servir al disfrute ajeno; los jóvenes dejan el estudio por las propinas (quien necesita un título cuando se tiene una sonrisa competitiva). El 36% de los empleos en el turismo son en restaurantes, bares y centros nocturnos. El turista busca el exceso. Algunos datos arrojan que solo el 1% de los viajeros vacacionan con fines culturales, que haya una pirámide cerca es una cuestión 99% de las veces ornamentaría. Se vacaciona para olvidarse de todo en un México narcoturistico, se consigue alcohol, drogas, mujeres, niñas, impunidad, a precios de outlet.


No hay que olvidar nunca que nosotros, los pobres, no podemos viajar ni para salvar nuestra vida.

En las zonas turísticas se crea una periferia, donde habitan los que antes poseían la tierra. Los desahucios son regla en el turismo. Los ejemplos son vastos, si no es que todos, tras los grandes hoteles y los malecones, tras los centros comerciales y los bares, lejos del glamour y los “todo incluido” hay colonias de trabajadores que mantienen vivo todo el escaparate, grises y ajenos, en pequeñas casas que valen menos que unas vacaciones en sus lugares de trabajo. Los costos de vivir en sus propias ciudades los rebasan y tienen que migrar (¿hacer turismo proletario?).

El turismo de masas requiere de las zonas más ricas del país “anfitrión”; las mejores vistas naturales para arrebatar un ¡wow! en una transmisión en vivo; las playas más blancas para tomar fotos a contraluz de olas y pies; zonas arqueológicas reconocidas que permitan decir “yo ya estuve ahí”, “fui por 3 días un Maya”. Pueblos o ciudades coloniales que se convierten en museos al aire libre mostrando construcciones símbolo de la grandeza de una masacre.  La delimitación geográfica del turismo se divide en dos: la zona de fotos para Instagram y la zona donde viven los meseros. El territorio se configura como un parque de atracciones donde hay playa, selva, montaña, ciudad y viaje en tren, lo demás no importa, sus habitantes no importan. Todo para que el turista se sienta parte de lo que no le pertenece. 

El turismo capitalista de masas es Neo-colonizador…

Nacional

Sobre una burguesía desmemoriada y el sinarquismo del siglo XXI

¡MUERA EL COMUNISMO!, ¡NO AL SOCIALISMO!, ¡MÉXICO ES DE DIOS Y DE LA VIRGEN DE GUADALUPE!


Y varias más son las consignas de la mal llamada “oposición”, del ala más conservadora, casi heredera de los sinarquistas y cristeros, de la burguesía gobernante de este país, agrupada (en buen número) en torno al Partido Acción Nacional, y más recientemente, hace unos meses, se agruparon en torno a una asociación llamada Frente Nacional Anti AMLO (FRENA), alrededor de la figura del burgués regiomontano Gilberto Lozano.

¿PERO, POR QUE GRITAN TALES CONSIGNAS? ¿DE DONDE VIENE TAL ABERRACIÓN?

 Como bien sabemos, hace poco más de un año, como buena democracia burguesa que es este país, se celebraron elecciones presidenciales y de entre varios candidatos de una misma clase social pero de distintas visiones (un burgués nacionalista con tendencias peronistas, un burgués políglota globalista, un burgués burócrata-tecnócrata y un burgués minarquista-libertario con tendencias islamistas, juzgue usted quién es quién), el voto popular se lo llevó de manera arrasadora el candidato del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), el autodenominado “de izquierda” Andrés Manuel López Obrador.

Desde su primera campaña en el año 2006, el hoy presidente fue acusado por la oposición “de derecha” y por un número considerable de burgueses (ej. Familia Garza Sada, Germán Larrea, Alberto Bailleres, etc.) de que aplicaría una agenda similar a la del entonces presidente de Venezuela, el comandante Hugo Chávez, debido a que su entonces partido, el PRD pertenecía al Foro de Sao Paulo y a que su gestión como jefe de gobierno del Distrito Federal se distinguió por sus programas sociales (becas a jóvenes, pensiones a ancianos y madres solteras, útiles escolares a alumnos, etc., es decir, aplicaba una gestión keynesiana o “humanista” del capitalismo), además de haberse formado en el PRI durante la última parte del sexenio de José López Portillo “el último revolucionario”.


Volviendo a la actualidad, a raíz de todos esos puntos, y a raíz de su chovinismo estilo PRI 70s – 80s y de sus declaraciones antineoliberales, un sector de la reacción burguesa y pequeñoburguesa ha comenzado a manifestarse de una forma ridícula, en automóviles de lujo, eso sí, con pancartas que dicen “NOS ESTÁN MATANDO DE HAMBRE”, y consignas anticomunistas. El líder de éste grupo, es como ya se dijo, Gilberto Lozano, un anticomunista descarado, que inclusive en noviembre del año pasado pidió en vivo y en directo que el Ejército se “pusiera del lado del pueblo” (en otro idioma, golpe de Estado, de lo cual, cuya incitación es un delito), y acusa en todos y cada uno de sus videos a AMLO de ser un “prospecto de dictador comunista”, de “importar la Revolución Bolivariana a México”, de “seguir y aplicar en México la agenda del Foro de Sao Paulo (y vaya que hasta el PRI pertenece ahí)”, además de “proteger y defender a dictadores comunistas bajo el pretexto de la no intervención”.


Bien lo dice Karl Marx en su obra “El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte”, las cosas suceden dos veces, una como tragedia y la otra como farsa, pues bien, en el caso de México, en el problema que nos atañe, este asunto del “presidente comunista” no es nada nuevo, ya que en 1959 al triunfar la Revolución Cubana, el presidente de México, Adolfo López Mateos, un nacionalista, fue el primer jefe de Estado en reconocer al gobierno revolucionario del Comandante en Jefe (similar a como AMLO desconoce al gobierno de facto de Bolivia que derrocó a Evo Morales), recibió a Osvaldo Dorticós, presidente comunista de Cuba (como ahora AMLO recibe a Evo Morales, Miguel Díaz Canel y Nicolás Maduro, solo le falta Daniel Ortega), rechazó votar a favor de la expulsión de Cuba de la OEA y romper relaciones con ese país (como ahora AMLO rechazó unirse al Grupo de Lima y condenar a la Venezuela Bolivariana), además de haber dicho que su gobierno era “dentro de la Constitución, de extrema izquierda”. Cabe mencionar que el gobierno de López Mateos no apoyaba al comunismo en Cuba, simplemente decía en pocas palabras “que sean los cubanos los que se ocupen de sus asuntos”. Aún así la reacción interna, en ese entonces agrupada en la COPARMEX y el PAN (que aun existen) y la reacción católica comenzaron a protestar diciendo que el presidente “era un comunista”, inclusive le dedicaron un manifiesto titulado “¿Por cuál camino, Señor Presidente?, en el cual lo comparaban con Juan Domingo Perón, y cargaban consigo consignas contra Cuba, el comunismo y con frases estúpidas como “SANTA VIRGEN DE GUADALUPE LÍBRANOS DE LA SATÁNICA CUBA”.

Sin embargo, además de todo lo anterior, el gobierno de Adolfo López Mateos, más radical que el “bolivariano” AMLO, instauró los Libros de Texto Gratuitos, lo cual también le valió acusaciones de “socialista”, esta vez por parte del PAN (su excandidato en 1958, Luis H. Álvarez decía que el contenido de esos libros conducía al estatismo y por ende, al socialismo), impulsó el reparto de tierras de manera casi cardenista (aunque no combatió a los caciques) y nacionalizó la industria eléctrica (con el apoyo del SME, el STERM, Lombardo y el PPS). López Mateos se llevó tan bien con Eisenhower y Kennedy como ahora AMLO con Donald Trump. AMLO no habla de expropiaciones ni nacionalizaciones; López Mateos reprimió ferrocarrileros, telefonistas y tranviarios, con AMLO, la Guardia Nacional reprime extranjeros.

La “oposición” dado lo anterior, da muestras de que último que tiene es memoria histórica, y que es incapaz de comprender los contextos y las circunstancias históricas, o simplemente su ignorancia es tan grande que cualquier política social-populista ya merece la tilde de comunista cuando simplemente se propone una gestión alternativa al capitalismo ya podrido. Cabe mencionar que este sector de la burguesía que se mantiene hostil, es minoritario frente a los grandes monopolistas que están prácticamente “alineados” con el presidente: Carlos Slim (Grupo Carso), Ricardo Salinas Pliego (Grupo Salinas) y Alberto Bailleres (Grupo Peñoles, que antes era hostil).


Como Juventud, no tenemos otra tarea más actual, que la de combatir esta confusión ideológica que tanto gobierno como oposición están infundiendo en la clase trabajadora cual flautista a la serpiente; la burguesía sigue gobernando, pero en gestión diferente a la anterior y diferente es mucho decir. En fin, que se acabe la confusión y se eleve la conciencia de clase de los trabajadores mexicanos… Y QUE TERMINE LA DEMAGOGIA DE ESTE PLEITO INTERBURGUÉS.

Pronunciamiento conjunto de organizaciones comunistas, progresistas y antiimperialistas del mundo.


Las organizaciones juveniles comunistas, progresistas y antiimperialistas que suscriben este manifiesto común, condenamos los actos criminales más recientes en los EEUU, el brutal asesinato del afroamericano George Floyd, por la policía, y la violenta represión e intentos de criminalización de las luchas contra el racismo, las injusticias y las desigualdades sociales. Estos eventos han mostrado una vez más la agresividad de los EEUU y la administración Trump, en la ofensiva contra los trabajadores y el pueblo de EEUU.

La juventud estadounidense está entre las principales víctimas de las administraciones de policía contra el pueblo. Los crímenes racistas, la violencia policial y la represión nunca han acabado. Además millones no tienen casa. No tienen acceso a escuelas hasta los niveles más altos de educación No tienen acceso a los servicios más básicos de sanidad. Viven a través de trabajos precarios y mal pagados. la juventud estadounidense se enfrenta a problemas sociales, tales como el racismo y la discriminación. Por eso protestan. Por eso resisten.

Los Estados Unidos intenta esconder a toda costa su decadencia y la dramática situación que vive su pueblo por la epidemia del COVID-19, y por las medidas inadecuadas de la administración Trump, las que han empeorado los problemas sociales y económicos que ha causado el brote.

Una situación que ha expuesto la naturaleza del capitalismo, y los problemas sociales del que es responsable este, incluyendo las enormes injusticias y desigualdades que marcan la realidad social de EEUU (tales como la falta de acceso a servicio médico, o la pobreza) consecuencia de las sucesivas administraciones del Gobierno, que servían al gran capital.

Sumido en sus contradicciones, EEUU (pero también casi todas las democracias liberales de Occidente), dependen cada vez más de los medios represivos para poder controlar el descontento popular, agravando así la brutalidad policial. El racismo y la discriminación son impulsados, con el objetivo de dividir la clase trabajadora, aumentando otra vez más la violencia policial.

La situación experimentada en EEUU ha expuesto su más que clara naturaleza explotadora, opresora, depredadora, y agresiva, pero además muestra cómo el rol del imperialismo norteamericano (el cual busca a todo coste la paliar la decadencia de la crisis capitalista), busca imponer junto con sus aliados de la OTAN y la UE, la guerra contra el resto de países y su pueblo.

Los problemas del mundo no tienen solución bajo el sistema capitalista, sino que se agravan mediante la ofensiva del imperialismo, especialmente del estadounidense, y además se profundizan sus contradicciones, como se puede ver con la epidemia del COVID-19.

La solución es reforzar la causa antiimperialista, por la paz, la soberanía del pueblo, por los derechos de los trabajadores, por el pueblo y la juventud, la lucha por la causa revolucionaria que superará el sistema capitalista, y por el socialismo que se sigue manteniendo necesario y oportuno.

Reafirmamos nuestra solidaridad con la juventud, los trabajadores y el pueblo estadounidense, y en particular con los jóvenes comunistas, los cuales a día de hoy luchan contra la administración Trump, enfrentándose todo tipo de ataques sobre sus derechos, y mantienen viva la lucha por una sociedad diferente.


¡En el capitalismo no podemos respirar!

¡Solidaridad con toda la Juventud y los pueblos!

¡Solidaridad con la lucha antiimperialista!